top of page

¿Cual será el futuro de los bonos dentro de los planes de retiro?

  • Arca Análisis Económico
  • 20 ene
  • 5 Min. de lectura

ree

Resumen


Un estudio realizado por las universidades de Emory, Arizona y Missouri, publicado en diciembre de 2024, cuestionó cómo deben ajustarse los métodos tradicionales de inversión ante la volatilidad de las tasas de interés en los últimos tres años. Los investigadores analizaron datos de bonos nacionales, internacionales y gubernamentales, así como bonos gubernamentales a corto plazo de 39 países desarrollados para crear carteras de inversión potenciales. Concluyeron que, aunque los bonos generalmente aportan poco a las carteras de jubilación, no necesariamente deben conservar su papel privilegiado como instrumentos de renta fija en dichas carteras, ni limitar la presencia de instrumentos de renta variable a medida que los inversores envejecen.

Hay dos lineamientos básicos que sigue la banca de inversión al momento de diseñar portafolios para financiar planes de retiro, y estos son: (i) (i) (i) (i) repartir los haberes entre acciones y bonos y (ii) reducir la proporción que se invierte en acciones en la medida en que nos acercamos a la fecha de jubilación.


Históricamente, los bonos han servido como un contrapeso al riesgo de las acciones, partiendo de la idea de que sus retornos están poco correlacionados entre sí, y durante muchos años esta premisa se cumplió, al menos para el mercado de valores estadounidense. Pero la correlación entre las tasas de interés y los rendimientos de las acciones llegó a un máximo de los últimos 25 años debido al episodio inflacionario vivido en ese país a partir de marzo de 2021, lo que echó por la borda todo lo conocido sobre los comportamientos esperados de estos títulos valores.


En ciclos inflacionarios, cuando las tasas de interés se mueven libremente, como es el caso estadounidense, tanto las acciones como los bonos experimentan caídas en sus precios, por lo que el efecto amortiguador de riesgo que se supone aportan los bonos al portafolio de inversión para el retiro se pierde. 


El clásico portafolio de 60 por ciento acciones/40 por ciento bonos, que es utilizado como un referente para evaluar los portafolios de ahorro para el retiro, rindió 6,5 por ciento anualizado entre 2000 y 2024, frente al 7,7 por ciento del S&P 500, pero en el año 2022 dicho portafolio rentó -20 por ciento, por lo que algunos especialistas comenzaron a cuestionar la utilidad del uso de bonos como vehículos de ahorro de largo plazo.  


El aumento de la correlación entre acciones y bonos puede ser un hecho coyuntural causado en buena medida por la gran inyección de liquidez que ejecutó la Reserva Federal para enfrentar en un principio la Gran Crisis Financiera del 2007-2009 y posteriormente la pandemia del COVID a partir del 2020, pero también podría ser un fenómeno de mayor aliento.


Mientras exista alta volatilidad de las tasas de interés en EE.UU., la alta correlación entre los rendimientos de renta fija y variable se mantendrá, obligando a los inversionistas a buscar alternativas a portafolios inspirados en la mezcla 60 por ciento acciones/40 por ciento bonos.


¿Cómo deberían entonces adaptarse los clásicos lineamientos de inversión a un contexto de tasas de interés volátiles que podría haber llegado para mantenerse muchos años? Para dar respuesta a esta interrogante, los profesores

Aizhan Anarkulova, Scott Cederburg y Michael S. O’Doherty, de las universidades de Emory, Arizona y Missouri respectivamente, publicaron en diciembre de 2024 en la serie del SSRN un papel de trabajo titulado “Beyond the Status Quo: “A Critical Assessment of Lifecycle Investment Advice”, que pone en tela de juicio la pertinencia de los lineamientos de inversión mencionados previamente.


Los autores tomaron la posición de una pareja estadounidense que ahorra para su jubilación. Para construir posibles portafolios de inversión, se recolectaron datos de los rendimientos reales mensuales de acciones nacionales, acciones internacionales, bonos gubernamentales y papeles de corto plazo gubernamentales de 39 países desarrollados. Los datos cubren el período de 1890 a 2023. Los períodos de muestra para países individuales varían según la disponibilidad de datos y el momento en que alcanzaron el estatus de país desarrollado. 


Como en todo análisis de portafolios de inversión para el retiro, la gran preocupación es determinar si es posible conseguir una mezcla de activos que permita a los jubilados vivir el resto de su vida con los recursos acumulados.


Los autores encontraron que, en contra de la creencia general, los bonos aportan poco o nada a los portafolios de los jubilados. Si este es el caso, no habría razón para mantener instrumentos de renta fija en los portafolios de ahorro para el retiro y tampoco restringir la tenencia de instrumentos de renta variable a medida que los ahorristas envejecen.


Anarkulova y sus colaboradores recomiendan sustituir los bonos por acciones internacionales que mejoran los retornos de los portafolios a largo plazo y la preservación de capital.


Es evidente que sustituir en los portafolios para el retiro aquellos inspirados en la mezcla 60 por ciento acciones/40 por ciento bonos por una mezcla 100 por ciento acciones divididas entre nacionales e internacionales, no es una recomendación que recibirán cómodamente ni los reguladores financieros ni los inversionistas que tienden a ponerse nerviosos cuando los mercados accionarios caen, debido a los daños psicológicos que estas pérdidas causan a los afectados y la propensión de algunos a vender sus títulos accionarios cuando la volatilidad de los mercados arrecia.


Por otro lado, conservar posiciones importantes en bonos aumenta la probabilidad de que los inversionistas no alcancen a acumular suficientes recursos y se queden sin dinero para financiar los últimos años de su retiro.


La mejor mezcla de activos, según los autores, para un portafolio de ahorro para el retiro, que minimice la posibilidad de quedarse sin recursos a finales del ciclo de vida, es invertir 33 por ciento en acciones nacionales y 67 por ciento en acciones internacionales. 

Los resultados de este estudio en su conjunto no sugieren que la estrategia basada exclusivamente en acciones sea segura; simplemente muestran que es más segura que las estrategias que se usan actualmente que dan un peso importante a la inversión en bonos. 


Quisiéramos terminar esta columna destacando dos ideas importantes; la primera de ellas es que el endeudamiento gubernamental global seguirá creciendo en los próximos años, y ya alcanza, según los cálculos del FMI, el orden de los 100 billones de dólares. Un endeudamiento creciente es el combustible para un aumento de la volatilidad de las tasas de interés con efectos nocivos para los mercados de renta fija y variable.


La segunda idea es que las prácticas de manejo de portafolios de inversión se nutren de las apariciones de comportamientos noveles en los mercados financieros, y la correlación positiva entre los rendimientos de acciones y bonos, aunque no es del todo novel, había estado fuera de las consideraciones de la industria de inversión de los países desarrollados por mucho tiempo, pero ahora vuelve a ser pertinente, lo que obliga a repensar las prácticas cotidianas para incorporar escenarios hasta hace poco impensables. Vivir para ver.

Comentarios


CONECTA CON

NOSOTROS

  • Arca Análisis Económico en LinkedIn
  • Arca Análisis Económico en Instagram
  • Arca Análisis Económico en Twitter
  • Arca Análisis Económico en Facebook
  • Arca Análisis Económico en YouTube

RECIBE EL

NEWSLETTER

DÉJANOS UN

mENSAJE

¡Gracias por tu mensaje!

"La información, comentarios y análisis de nuestros especialistas tiene un carácter meramente informativo y no constituyen un análisis exhaustivo de las aspectos tratados. La información suministrada no puede ser considerada como una asesoría financiera o de inversión”

© 2023 Arca Análisis Económico

Caracas, Venezuela

bottom of page