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¿El retorno negativo de los treasuries?


Los especialistas de PIMCO, una de las empresas administradoras de títulos de renta fija más grande del mundo, sostienen que los treasuries de rendimiento negativo son de momento una posibilidad más que una probabilidad. Sin embargo, un tibio crecimiento económico estadounidense unido a la alta demanda de instrumentos de inversión por parte de una población que envejece, podrían hacer bajar el rendimiento de los papeles a 10 años a niveles del 1,0% en el segundo semestre del 2020. Retornos no vistos desde mediados de la década de los cuarenta del siglo pasado.

Faltan escasos quince meses para que se realicen las elecciones presidenciales en EE.UU. y la Reserva Federal (FED) comienza a transitar un sendero minado de trampas políticas. Sí el gobierno chino decide mover todos los recursos en sus manos para evitar la reelección del camarada Trump podríamos esperar un aumento de la volatilidad de los mercados financieros causados por una devaluación del renminbi y un lento avance de las negociaciones comerciales chino-estadounidense.


En un contexto de tensión política que amenace con activar un ciclo recesivo, a la FED no le quedará más remedio que seguir con la reducción de las tasas de redescuento que comenzó el pasado 31 de julio de 2019.


La Administración Trump incurrió en un déficit presupuestario del orden de 1,1 billones de dólares en los dos últimos años, y debe continuar haciéndolo en este año y en el 2020.

Es muy posible que la FED ayude a cubrir el hueco presupuestario, comprando treasuries, pero con una estrategia en mente y es la de lograr una disminución de los retornos a lo largo de la curva de rendimiento, es decir bajar las tasas de interés, tanto las de corto plazo, que responden a cambios en los rendimientos de las tasas intercambiarías, como las de mediano y largo plazo. Esta estrategia se conoce con el nombre de “control de la curva de rendimientos” y ha sido usada extensamente por el banco central japonés en esta década.


El pasado 7 de agosto, la gobernadora de la FED, Lael Brainard, comentó en una conferencia con un grupo empresarial en Virginia, sobre la posibilidad de que el ente que ella representa, focalice sus compras en títulos con vencimiento entre 1 y 3 años, y aunque todavía no es una decisión tomada, si es un tema que se empieza a discutir en el seno de su organización.


Esta mezcla de reducción de tasas de redescuento con compras de títulos a vencimientos específicos, podrían llevar a la porción corta de la curva de rendimiento a niveles ligeramente inferiores al tan temido 0 por ciento si la economía estadounidense, dentro de un contexto internacional recesivo, requiere más estímulos vía reducción del costo del dinero para no caer ella también en una recesión.


Los grandes ganadores de un escenario como el planteado en el párrafo anterior serían el dólar, cuya presión alcista se reduciría y por supuesto el mercado accionario estadounidense.


Sin embargo, la pregunta más urgente de contestar en el corto plazo es : ¿qué factor pesará más en la evolución de los mercados financieros en el próximo año y medio? ¿Será la volatilidad inducida por los problemas con China? ¿O la subida de los precios de los instrumentos de renta variable estimulados por un importante abaratamiento del costo del dinero?

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